Ante el vil y criminal ataque de EEUU contra Venezuela, ocurrido el pasado 3 de enero de 2026, y el secuestro del presidente de la República, Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores, se ha procedido a la conformación de un gran Frente por la Defensa de la Soberanía y la Paz de Venezuela y por la liberación del presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores, así como la denuncia nacional e internacional de la violación del derecho internacional y la Carta de la ONU.
En dicho movimiento convergen sectores y personalidades sin distingo de ideas políticas, credos religiosos ni de ninguna otra índole. En este momento coyuntural y sombrío nos une la defensa de la patria, de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos.
La iniciativa surgió en el estado Anzoátegui y proyectan constituir Frentes municipales para ir enlazando con otros movimientos de similar prpósito hasta construir una gran fuerza unitaria nacional.
A continuación, el texto del documento de la conformación del FRENTE NACIONAL POR LA DEFENSA DE LA SOBERANÍA Y LA PAZ:
“CONVOCAMOS A TODOS LOS HIJOS DE ESTA PATRIA, HEREDEROS DE SIMON BOLIVAR, A CONFORMAR UN GRAN FRENTE NACIONAL POR LA SOBERANÍA Y LA PAZ
I. MEMORIA HISTÓRICA: EL PRECIO DE LA LIBERTAD
La independencia de Venezuela fue una conquista alcanzada a un costo humano y material devastador.
Hoy, los ideales bolivarianos enfrentan la agresión de los EEUU, el imperio más poderoso que ha conocido la humanidad.
El pasado 3 de enero, fuerzas militares de EEUU penetraron sorpresivamente en territorio venezolano y de manera desproporcionada en el uso de la fuerza, bombardearon vilmente objetivos militares y civiles, destruyendo infraestructura vital para la población, asesinando a civiles y militares, todo con el propósito de secuestrar al Presidente Nicolás Maduro y a la Primera Dama Cilia Flores; fracturando siglos de autodeterminación.
II. LOS ATENTADOS CONTRA NUESTRA SOBERANIA SON DE VIEJA DATA
En nuestra historia la invasión militar directa aparece registrada en varios episodios como coletazos de neocoloniaje de las grandes potencias militares.
Desde que Hugo Chávez ganó la presidencia en el año 1998, y se empezaron a tomar medidas, leyes, políticas de corte popular y de diversificación del comercio petrolero, se activaron conspiraciones internas y externas, orientadas por el imperio, en alianza con los sectores más recalcitrantes de la derecha, contra la industria petrolera nacional; tras fracasar con golpes de Estado, paros petroleros, guarimbas, sanciones y bloqueos navales, el imperialismo optó finalmente por la fuerza bruta.
III. LA MENTIRA COMO ARMA DE GUERRA: EL RELATO DEL NARCOTERRORISMO
Para justificar esta atrocidad, el gobierno de Donald Trump aplicó la máxima nazi de repetir una mentira mil veces hasta convertirla en verdad. Durante una década, construyeron el relato falso del «Cartel de los Soles» y vínculos con grupos armados colombianos para dar un barniz «moral» a la invasión.
Sin embargo, tras el secuestro del presidente, el propio Departamento de Justicia de los Estados Unidos admitió cínicamente que tales vínculos no existían y que no tenían pruebas para sustentarlos. Este engaño se extendió incluso a la estigmatización del pueblo venezolano, tildando a los inmigrantes de criminales para justificar políticas de odio.
IV. LOS VERDADEROS OBJETIVOS DEL IMPERIO
Tras el velo de la «liberación», subyacen intereses económicos y geopolíticos crudos:
- Apropiación de Recursos: El objetivo primordial es el control total de nuestro petróleo, oro, hierro y tierras raras.
- Expulsión de potencias rivales: EE. UU. busca sacar a China y a Rusia de la actividad petrolera venezolana para consolidar su hegemonía en el hemisferio.
- Doctrina de la fuerza: Utilizar a Venezuela como un mensaje disciplinador para cualquier nación que ose rebelarse a sus designios.
- El Experimento Colonial del Siglo XXI
Donald Trump pretende instaurar un protectorado donde el petróleo venezolano solo se venda a EE. UU. y los ingresos sean administrados en cuentas *offshore* fuera de control fiscal. Bajo este esquema, Venezuela solo podría comprar suministros a empresas estadounidenses, reeditando un modelo colonial que despoja al pueblo de su riqueza.
V. EL ESCENARIO INTERNACIONAL Y CRISIS DEL HEGEMÓN
La agresión contra Venezuela marca el fin del orden internacional tal como lo conocemos. Al ignorar a la ONU y al derecho internacional, EE. UU. impone una regla donde la fuerza militar es la única fuente de derecho.
No obstante, esta acción es también un síntoma de debilidad. Estados Unidos ya no es la potencia hegemónica absoluta de 1991. Hoy enfrenta la disputa comercial de China y el surgimiento de los BRICS. Internamente, el gobierno de Trump lidia con una deuda de 40 billones de dólares, desempleo al alza, inflación y una profunda crisis social que amenaza con una guerra civil. La invasión es, en muchos sentidos, una maniobra de distracción frente a sus 34 juicios abiertos y su baja aceptación popular.
VI. CONDUCTA DE LA OPOSICIÓN APÁTRIDA
Es pertinente enfatizar la conducta apátrida de sectores de la ultraderecha nacional liderados por María Corina Machado, cuya ambición de poder la llevó a solicitar públicamente la invasión armada contra su propio país y a ofrecer nuestras riquezas a cambio de una silla presidencial.
Resulta paradójico que, tras su servilismo, el propio Trump la despreciara por no garantizar estabilidad para el saqueo, optando por acatar el orden constitucional ante la coyuntura planteada. La señora Machado personifica la desvergüenza y la humillación ante el invasor.
VII. ESTRATEGIA DE RESISTENCIA Y UNIDAD NACIONAL
Reconocemos que el país entró en juego por el posicionamiento de la nueva geopolítica mundial de las grandes potencias; debemos reagrupar fuerzas para consolidar la estrategia de resistencia, preservación de la paz, estabilidad política y social de la nación.
En este momento nefasto, es imperativo:
Unidad en torno a Delcy Rodríguez: Fiel a la vigencia de la constitución, el país debe unirse bajo el mando único de la Presidenta Encargada para gestionar con firmeza en medio de la adversidad.
Rechazo a la División: No debemos prestarnos a campañas de «guerra cognitiva» que buscan sembrar sospechas de traición entre los líderes patriotas.
La Patria es Primero: Las diferencias ideológicas o políticas deben quedar en segundo plano ante la necesidad de defender la existencia misma de la nación.
VIII. PROGRAMA DE GOBERNANZA Y CONVOCATORIA AL FRENTE NACIONAL
No basta con la resistencia militar; es necesario gobernar para el pueblo en medio de la crisis. Proponemos abordar de forma inmediata:
La recuperación del salario y la capacidad adquisitiva del pueblo.
El control de precios y la lucha contra la especulación de divisas.
El impulso a la producción agropecuaria para garantizar la soberanía alimentaria.
CONVOCAMOS A LA FORMACION NACIONAL DE UN GRAN FRENTE NACIONAL POR LA SOBERANIA Y LA PAZ
Llamamos a todos los venezolanos —cristianos, empresarios, estudiantes, campesinos, movimientos sociales, poder popular, trabajadores y trabajadoras — a conformar en cada municipio el FRENTE NACIONAL POR LA SOBERANÍA Y LA PAZ.
Nuestros objetivos son claros: la defensa de la independencia (obra suprema de nuestro Libertador Simón Bolívar), el rescate de nuestra soberanía, mantener la paz y la estabilidad social, y la liberación definitiva del Presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores.
No nos puede separar en este momento aciago de la patria, ideologías, banderas ni disputas entre grupos de poder. Sin arrogancias, sin prepotencias, sin sectarismos ni hegemonismos vacíos; con amplitud, con acuerdos consensuados, con discusiones sanas y verdaderas, con horizontalidad en el debate de iguales.
Aunque tengamos la «cabeza ensangrentada por la injusticia», jamás la tendremos humillada.
¡UNIDAD, LUCHA, BATALLA Y VICTORIA!
EXIGIMOS LA LIBERACIÓN DEL PRESIDENTE NICOLAS MADURO
Y SU ESPOSA CILIA FLORES
Comité promotor del Frente Nacional por la Soberanía y la Paz de Venezuela”





